Caída libre
Si te dicen que caí, no malgastes tu tiempo en rosarios de palabras animosas.
Si te dicen que caí, no pregones a los cuatro vientos vaticinios inconclusos.
Si te dicen que caí, no dejes que tus lágrimas se entremezclen con la rabia o la tristeza incontenidas.
Si te dicen que caí, no pretendas explicarme los motivos de las razones puras del escenario.
Porque a pesar de la caída y las rodillas sangrantes,
como el gato libre lameré mis heridas.
Por eso, si te dicen que caí, permanece en silencio a mi lado aún en la distancia…
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud. Aristóteles